Y así comienza…

Y así comienza este bizarro viaje cibernético, ¿por qué creé este blog?, la verdad no tengo idea, el aburrimiento, el ocio y exámenes hacen que me distraiga con facilidad, ¿qué es lo que pondré? no lo sé, cosas que me pasan, cosas de mi vida diaria, mis traumas, links interesantes, pensamientos según mi estado de ánimo, cosas de Japón, mis gustos, etc.…
¿Quién soy para hacer un blog de una persona no-interesante, pues eso, una persona no-interesante que desea expresarse :D
Y así con esta breve introducción, ¡comenzamos con las ironías!

LOL

LOL

Otra presentación de japonés

Presentación para clase -Proyecto de Japón-

Esta es una presentación que hice para mi clase de Diseño y Evaluación de Proyectos, escogí el tema:”Japón”. Tenía que hablar un poco de historia y un proyecto que había realizado ese país.

Viaje de estudios al D.F. [3] ~Día 1~

Jueves 2 de diciembre 2010

Después de salir del baño nos fuimos las 4 a buscar un taxi, nos dirigimos a los módulos que ofrecían ese servicio y optamos por un taxi amarillo (yellow cab), nos preguntaron a dónde nos dirigíamos y nos cobraron en ese momento, fueron $225. Del aeropuerto hasta el hotel Misión Zona Rosa en la zona rosa del D.F. En realidad no sé si fue barato o caro, nunca había viajado allá, además nos repartimos el precio entre las 4, fue algo razonable.

Aeropuerto

¡Ya llegamos!

El coche que nos tocó fue como un tipo camioneta, me sentía bien pop star pues en mi rancho sólo conocía a los taxis tsuru y los bocho. LOL. El chofer nos pregunta hacia a dónde íbamos y muy seguras le respondimos, nos cuestiona también si teníamos reservación ahí y también otra vez con una seguridad inventada le respondimos que sí, también fingimos que TODOS nuestros amigos y nuestros padres -mentira- estarían ahí, había que mostrar que no éramos unas niñitas perdidas en una gran ciudad, hahhaa.

Ya adentro, las 4 íbamos platicando súper fuerte, con todo el acento norteño a más no poder (olvidando los consejos que mi vecina me había dado, haha), L san y yo éramos las que charlábamos más mientras E san y G san también admiraban los alrededores. De vez en cuando yo también veía por la ventana. Me sorprendió ver pasamos por un gran mercado y había chicas de la vida galante ya trabajando a tan tempranas horas, jaja en lo que me fijo xD. No sé en qué calles pasamos, pero como en media hora llegamos a nuestro destino.

Nuestro Hotel

Nuestro Hotel

Llegamos y bajamos las maletas, el chofer muy amable nos las dio, le dimos las gracias y entramos. L san pidió su habitación pues ella sí tenía su reservación, mientras que nosotras 3 preguntamos por los precios, serían por los 4 días que estaríamos  $3450 en total.  $1150 por 4 días cada quién, $87.5 por noche cada quién en habitación doble. Yo ya no quería moverme de ahí y aunque me doliera pagar más quise hacerlo pues sí había lugar ahí, de hecho ninguna de nosotras quiso buscar otro y ahí nos quedamos.

Pagamos, y nos hizo plática la recepcionista, sobre qué edad teníamos (todas en ese momento 19 años), qué hacíamos ahí (presentar un examen de conocimiento de japonés) y por qué nuestros padres nos dieron permiso así como así, jajaja. Muy linda ella.

Nos dio nuestra llave-tarjeta y subimos por el elevador. El elevador tenía vidrio y casi todas casi como reacción nos acomodamos el pelo y el maquillaje, jajajajaja. LOL. Típica reacción cuando te ves en un espejo. Llegamos al 8vo piso donde nos encontraríamos en la habitación 205.

Vimos nuestra habitación y estaba muy bonita. Eran dos camas matrimoniales con su baño incluido, televisión de plasma con cable, un escritorio,  ventana a la ciudad, clóset y una caja fuerte. Muy lindo todo, me hubiera encantado tener cuarto acá en mi casa, jaja.

Nuestra habitación de hotel

G san y E san 'mirujeando' y colgando las cosas. L san escondida. No olvidemos nuestra dotación diaria de 2 botes de agua. :)

Después de desempacar las cosas en el clóset, todas hicimos la llamada obligada a nuestras casas para avisar que habíamos llegado sanas y salvas. Me fui al baño para poder platicar bien ya que cada una estaba con su familia comunicándose y no me podía concentrar. :P

Después de eso, nuestra estancia no incluía el desayuno continental ni nada de la cocina del hotel, por lo que fuimos a explorar la zona para comer algo más típico y barato. Queríamos probar el sabor de la cocina mexicana, el verdadero sazón. :D Tomamos las recomendaciones del señor botones que nos subió las maletas y nos fuimos buscando las fonditas de los alrededores, tenía hambre y quería comer mucho, jaja.  Sólo había cenado un triste yogur.

Tomando fotos a todo :D

Monumento a Coanacoch

Recorrimos toda esa manzana de la zona hotelera, investigando el área y tomando fotos. Yo como siempre tomando hasta lo que no, jaja. Me gustaron los monumentos, en la foto de arriba por ejemplo es dedicado a Coanacoch, nieto de Nezahualcóyotl.  Regresamos  con dirección al hotel después de entrar a restaurancitos en donde no nos gustó el menú y donde se veía que no querían atender, decidimos desayunar en una fondita que estaba en la misma cuadra. Muy bonita y muy mexiquense.

Aquí desayunamos

Fondita pintoresca

El acento es lo que nos identificaba rápidamente que no éramos del lugar, para variar no nos importó y seguíamos platicando y platicando haciendo ruido a donde íbamos, jaja. Muy enérgicas dirán todos. :D

Esto fue nuestro menú:

  • Yo → Molletes (Pan francés con frijoles encima y con queso)
  • G san→ Torta (Pan de torta, aunque en este caso también fue pan francés, con lechuga, tomate, repollo, y carne de pollo)
  • L san → Chilaquiles
  • E san → Quesadillas de harina con frijolitos y guacamole
Comidas

Comidas

Cada almuerzo tenía su vasito de jugo natural de naranja con opción a café, además de panecillos, pico de gallo y salsas. Sólo puedo decir que estuvo: D-E-L-I-C-I-O-S-O, no tengo otra definición más. Y por sólo $35.  La comida es lo que más amé de allá… ¡Extraño comer así! :’(

Mientras comíamos, yo cada vez me enamoraba del lugar, del ambiente, de los colores tan vivos de allá, el sabor de la comida…Uuy~ no, en serio, ¡tienen que probarla! Toda la gente que se nos atravesó en el camino fue muy amable, nada que ver con todo lo que nos cuentan, aunque claro, tal vez tuvimos suerte porque no fuimos a zonas muy muy muy malas.  ¿O será que me gusta ver lo bueno de todo? Bueno, terminando de comer regresamos al hotel pues ya que nos habíamos desvelado, decidimos echarnos una pestañita.Teníamos que recobrar energías para ir al zócalo, que según el señor botones estaba a 20 minutos caminando del hotel (¬_¬). Dormimos como 2 ó 3 horas.

Unos niños muy enérgicos como nosotros nos saludaron

Unos niños muy enérgicos como nosotros nos saludaron

Cuando nos despertamos, eran alrededor de las 4:00 pm y quisimos estirar las piernas yendo al Zócalo capitalino pues nos habían dicho que por ahí había vendedores de tacos de canasta a $1 cada uno, y yo los quería probar, jojojo. Además de que por la noche se pone muy bonito. Todo esto lo queríamos comprobar. Pero adivinen qué pasó… nunca llegamos al lugar… Hahaha. En realidad caminamos a lo bestia y nunca nos fijamos que el zócalo estaba en la estación del metro “Zócalo”… Sí, pero echando a perder se aprende, jajaja.

Sí, caminamos... Y mucho D:

Sí, caminamos... Y mucho D:

Caminamos en línea recta por una avenida grande, creo que era esa de Doctor Río de la Loza, ya para cuando veíamos que estaba cerca la estación del metro la Merced, decidimos regresarnos por donde veníamos… Yo ya tenía ampollas en las ampollas… Y se preguntarán por qué no preguntamos a la gente… Es que pues, muchos como que nos tenían miedo. Y las personas a las que le preguntamos nos decían que le siguiéramos derecho… D: Muy amables al responder, pero nunca dimos con el lugar. LOL.

Total, regresamos al hotel como a las 7:00 pm con los pies más que molidos, pero antes pasamos al oxxo de la esquina a comprar nuestra cena, en mi caso unas galletas y un triste yogur. También nos andaba del baño, jaja. Como veníamos todas a risa y risa, caminando raro por las ampollas y rápido para ir al servicio, el recepcionista de la noche se nos quedó mirando raro… Yo creo que pensó que íbamos borrachas, jajaja. Oh sí, siempre doy mala impresión, ja.

Ya para las 9:00 pm estábamos encerraditas, y alistándonos para dormir. Lo último que hicmos fue hacer los cálculos del dinero que habíamos gastado, no queríamos estar pobres a la mera hora; por  mi parte yo gasté en ése día $1267  (con lo del hotel y todo). Fue un día muy cansado.

El día siguiente sería el que iríamos al Six Flags, junto con otra compañera que llegaría ese día.  Ya para las 10:oo pm, estábamos muertas de cansancio. Y eso fue nuestro primer día.

Hora de dormir

El pinito-torre por la ventana, viendo tele por cable, y a punto de dormir.

Mood: Con hambre... D:
Weather: Parcialmente nublado 32°C

Viaje de estudios al D.F. [2]

En el aeropuerto

Esa noche del miércoles, las tres nos quedamos platicando por msn tratando de dejar salir todo el estrés, hasta como a la 1 am. El mismo jueves ya teníamos que partir hacia una ciudad “peligrosa y temible”.

Preparé la súper maleta tamaño jumbo y descansé un poco. El avión salía a las 7:00 am, por lo que teníamos que estar dos horas antes para la revisión y tal.

Raramente, a pesar de las historias que me contaron, no iba nerviosa, al contrario, iba segura porque ya hasta había visto qué estaciones del metro usar y todo. A falta del senpai que sería nuestro guía, tuve que usar mis vagas habilidades de orientación ( y para los que me conocen, seguramente no hubieran confiado en mi sentido de dirección, jajaja) y muchos mapas :P . Imprimí mapas a lo bárbaro, realmente no me quería perder, ni a los demás. LOL.

Me levanté como a las 3:30 am o 4:00 am, me alisté y mis queridos padres me llevaron hasta donde el avión. Aunque primero pasamos por un 7-11 para comprar mi desayuno (un pobre yogur) y cargar saldo al celular (HA, ¿YO PONIÉNDOLE SALDO AL CEL?). Yo llegué primero, era la primera vez que veía el aeropuerto de afuera y también de adentro (loooooseeeeeeerrr) y obviamente me lo imaginaba más grande.  Siempre me imagino las cosas más grandes, qué problema. Ya sólo faltaba esperar a estas muchachonas. Llegaron como a las 5,  yo estaba antes de las 5. Fue random. Le siguió las presentaciones de los padres y tal. Había que conocernos en caso de algo nos pasara, aunque gracias al cielo no pasó nada malo.

Y para variar me sentía bien india, porque no sabía donde nos teníamos que formar en la fila, así que yo sólo me dizque formé en una y esperé a que ellas investigarán bien. De repente me avisaron que ya estaban abordando y me pasé así sin más por uno de esos pasillos, mi mamá me abrazó rápido  y como que no me cayó el veinte y me fui con ellas. Ya ni me despedí de papá. Ya me estaba yendo y todavía no lo entendía.

Pasamos a la revisión de maletas, me hicieron quitarme la súper chamarra invernal esquimal de 3o cm de grosor… Checaron todo y pasamos a la sala de espera.  Platicábamos y tratamos de creer que ya nos íbamos solas y planear el cómo le íbamos a hacer con el hotel. Ya eran las 7:00 am. Tan rápido pasaba el tiempo. En la misma sala reconocí a alguien, vena con dirección al pasillo que teníamos a nuestro lado derecho, era una chica que días antes había conocido en el centro de idiomas de Filosofía. Se nos unió a la plática y nos comentó que ella sí tenía reservación en el hotel, que nos fuéramos con ella, ya que tal vez tendríamos oportunidad de conseguir un lugar ahí.

Obviamente no teníamos nada que perder, teníamos que intentarlo,  sino, llegando, tendríamos que haber caminado por toda la zona hotelera  hasta conseguir uno. O en su defecto dormir en el parque.

No pasó mucho tiempo cuando ya teníamos que hacer la fila para abordar. E san ya se nos estaba yendo para Veracruz, jaja. Regresó a la fila. Nos checaron nuestros boletos y nuestras identificaciones. Subimos al avión. El paisaje era gris y con viento. La ciudad estaba hermosa en la mañana y soplaba una brisa muy fresca. Subimos y nos acomodamos donde pudimos, G san se sentó conmigo, mientras que E san se sentó en los asientos adelante con L san. Iba emocionada pero calmándome porque no podía estar fangirleando en un lugar así. No me senté en la ventanilla, por lo que casi no pude ver mucho, lo que traté de hacer fue descansar los ojos y tratar de sentir toda la presión típica de los aviones.

Cuando por fin pude alcanzar el sueño, que me despiertan porque ya habíamos llegado. Y eso que apenas había cerrado mis ojazos…

Esperamos a que descendiera la mayoría de la gente, le pedí a uno de los sobrecargo que me pasara mi maleta ya que por el tamaño se la llevaron a quiénsabedonde. Hubo uno de ellos que me cayó mal, un argentino… Me trató como si fuera una… Bueno, eso no es tópico de esta entrada. En fin…

Caminamos por los pasillos y me sentía como en un centro espacial (loser :P ).  E san puso su bolsa en mi maleta de rueditas, las 4 nos fuimos directamente al baño, típico de mujeres, jaja. Después de eso, ya habíamos llegado al D.F. Nuestra aventura comenzaba…

Mood: Con ganas de terminar todos los post
Weather: Mayormente nublado 35°C

Viaje de estudios al D.F. [1]

Inicios de diciembre…

Toda una aventura.

Cada año en ese mes diciembre, en la Ciudad de México se realiza el examen de aptitud del idioma japonés. La explicación más fácil de dicha prueba es que es un examen oficial que te certifica que sabes japonés.

Preparación

En mi afán por probar todo lo que he estudiado y para obligarme a estudiar más, decidí tomarlo; aunque eso implicara muchas situaciones, la principal más problemática fue la del dinero; ya que tenía que tomar en cuenta que no conozco a nadie allá como para que me diera alojamiento gratis (:P), por lo que tenía que hacer reservaciones de hotel, ver cosas como en cómo nos íbamos a transportar, dónde quedaba todo lo turístico, y todas esas preparaciones cuando haces un viaje a un lugar desconocido.

Nos pusimos de acuerdo para ir en grupo y no ir sola. De cualquier modo si ni siquiera me dejan salir de un municipio a otro sin nadie acompañándome, menos me iban a aventar al D.F. con toda la situación que se vive a diario allá. Mi mamá me propuso que si no conseguía que mis compañeros fueran, ella me acompañaría junto con una vecina que sí sabía moverse por aquellos lares. Sin embargo, casi llegada la fecha G san, E san y B san platicamos de esto, y acordamos ir juntos.

¿En burro o nos teletransportamos?

Lo más importante que llegamos a considerar era el cómo nos íbamos a ir, tenía que ser barato y cómodo, ya después veríamos el lugar donde nos quedaríamos, las rutas para llegar a la escuela y tomar el examen, lugares turísticos, etcétera, por lo que nuestras alternativas eran:

  • Juntar dinero para la gasolina e irnos en camioneta con todos los tomodachos (cuando en ese tiempo mi familia tenía)
  • Irnos en autobús (B senpai en ese tiempo trabajaba en Senda, tenía mayores facilidades y podíamos irnos en clase ejecutiva por un precio aceptable)
  • Irnos en avión, más rápido, más cómodo.

Como muchos de los compañeros de japonés estaban en “ya veremos”, no organizamos nada de lo la camioneta, y nos quedaba lo del autobús y el avión. En bús el recorrido sería de 15- 18 horas aproximadamente, viaje redondo y con un costo de $800 por cabeza, mientras que por aire, si conseguíamos las promociones online de la aerolínea, sería aproximadamente 1.5 horas de recorrido, viaje redondo con un costo de a lo mucho de $1200.

Decidimos irnos en avión ya que E san no le gustaba la idea del bús, por G san, B sempai y por mi cualquiera de las dos ideas, la más barata si se podía, era idónea.

Afortunadamente  B sempai consiguió los boletos para los cuatro en $1000 y tantos pesos cada uno, redondos, por 4 días. Mas hubo un pequeño problema con mi nombre, y la resolución de éste me iba a costar otros $1000, por lo que decidimos cancelar el mío y tratar de conseguir otro a un precio bajo y en los mismos días que los otros boletos. B senpai logró conseguir el nuevo, sólo a que un precio de $1100. A estas alturas el dinero ya no importaba mucho, claro no soy la niña rica que anda derrochando todo, pero lo que ya me urgía era tener el medio para llegar allá.

Me voy a quedar a dormir en un parque

E san nos hizo el favor de imprimir los boletos (la reservación, el pase de abordar) y pagarlos, en lo que G san y yo conseguíamos el dinero. Teniéndolos ya a la mano ya estabámos un poco más seguras… Ahora lo que faltaba era dónde quedarnos a dormir.

En la última semana, más o menos como el lunes y martes, estábamos en friega tratando de conseguir algún hotel. Habíamos escogido el Ambassador cerca de la estación del metro de Revolución, pero para poder hacer reservaciones necesitábamos el número de la tarjeta de crédito que yo no tenía, y como E san y su mamá usaron su tarjeta yo no podía hacer nada. Así que yo no reservé.  Fue todo un embrollo que al final dio como resultado que no lográramos tener reservación en ningún lugar. En esto también pasó que B san nos canceló por otros asuntos más importantes. Estábamos las tres solillas.

Con la frustación en la mente, el día antes de partir yo todavía ni tenía las maletas. Así que fui con la vecina que acostumbrar salir de viaje y pedirle una prestada. Me salió con historias y recomendaciones para ir allá. Que no debía hablar con mi acento norteño porque me iban a hacer mensa, que si hablaba que fuera en japonés con mis amigas, que no actuáramos como turistas, que no trajéramos nada valioso puesto, que no nos subiéramos al metro… Etc.

Mood: Con ganas de terminar todos los post
Weather: Parcialmente nublado 33°C
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